jueves, 27 de junio de 2013

Terror en el El caso Vallecas.

El Caso Vallecas, el caso de Estefanía Gutiérrez Lázaro.


Estefanía contaba con 18 años cuando un día de marzo de 1991 decidió hacer la ouija en el instituto con unas amigas.

No era la primera vez que practicaba espiritismo. En los meses anteriores, solía hacerlo con frecuencia, tanto sola como acompañada. Pero fue a partir de ese día cuando comenzó a experimentar estraños sintomas. Convulsiones, probablemente epilepsia, dejaban a la víctima rígida, con los ojos en blanco. Ningun medico ni Hospital al que fué llevada dió con la patología de Estefanía. Ella aseguraba tener visiones nocturnas de hombres en corro alrededor de su cama, con rostros vacíos, llamándola por su nombre y reclamando su compañía: "Ven con nosotros".

La noche del 14 de agosto, sufrió una angustiosa agonía. Un fuerte ataque se apoderó de ella, la chica gritaba convulsionando, entrando en catalepsia severa al cabo de unas horas,  hasta que falleció en el hospital Gregorio Marañón. La autopsia realizada por el forense Pedro Cabeza indicaba "muerte súbita y sospechosa".

Según los padres, desde el momento su muerte, comenzaron a sucederse fenomenos paranormales en el domicilio del caso Vallecas. La voz de Estefanía llamando a gritos a su madre, la cama de la joven revuelta y las carcajadas tenebrosas de un anciano. La madre de Estefanía, Concepción, aseguró que se trataba de su padre, quien antes de morir prometió hacerles la vida imposible. Según Concepción, su padre sentía desprecio por ellos, especialmente por Estefanía.


Se produjeron durante algun tiempo mas y misteriosos sucesos paranormales

Una noche de difuntos, una fotografía de Estefanía se quemó de forma inexplicable. Cabe señalar que el retrato estaba colocado sobre el mármol de un cubre radiador y que el marco y el cristal que portaban la imagen no sufrieron daño alguno.

Presa del miedo y la absesión, Concepción enharinaba el suelo y a su regreso encontraba huellas de zapatillas de un hombre. Puso tambien hilos entre las puertas de su casa, encontrándolos arrancados a su vuelta a la vivienda del caso Vallecas.

Concepción una noche en la cama, notó que alguien le tocaba las manos y los pies, inmediatamente, ella y su marido, Máximo, decidieron colocar una alarma que llegó a sonar en alguna ocasión, sin que se encontrara a nadie en la casa familiar

Las hermanas de Estefanía, tabien vivieron un macabro episodio paranormal. De madrugada, un lamento las despertó, al abrir los ojos, una silueta masculina, de cara lisa y negra, se arrastraba por la habitación, mientras que sus muñecas eran lanzadas contra la pared ante los gritos de ambas niñas. Cuando los padres acudieron para ver lo que les sucedía, se las encontraron encogidas y aterrorizadas.

La familia puso todo esto en conocimiento de la Policía Nacional. Babas, un crucifijo roto, el movimiento de las puertas del mueble-bar  ó arañazos en un Cristo convirtieron a los escépticos agentes, en testigos de que en aquella casa estaban ocurriendo fenómenos estraños y paranormales.  Pese a los esfuerzos del inspector José Pedro Negri, no se encontró ninguna explicación razonable a lo que allí sucedía
Concepción -quien llego a tratar de quitarse la vida debido a la ansiedad producida por estos fenómenos- y Máximo decidieron mudarse de la casa del caso vallecas.

Los posteriores inquilinos del domicilio donde vivió Estefanía jamás han experimentado nada raro.

En la nueva casa de los Gutiérrez, existieron leves manifestaciones, que desaparecieron de repente para no volver jamás. El programa "Cuarto Milenio", aseguró que, durante la grabación de una entrevista a los padres de Estefanía en nueva vivienda, se colaron en el audio unas voces psicofonicas que comentaban "no puedo", "déjala, está tarada" y "ojo, no hemos comenzado".

1 comentario:

  1. Ojalá esta historia llegaran a leerla todos aquellos inconcientes que pregonan que siempre la juegan y que como nunca les ha sucedido nada anormal para ellos es solo una sugestión y un juego como cualquier otro, lo que pasa es que aún no les ha tocado la de malas en esta ruleta rusa y que bueno que jamás han estado de "humor" las entidades del mas allá para ponerse a responder sus vanalidades y tonterías, en mi opinión nadie debería usar este artefacto.
    La mayoría de la gente que conozco y que sí ha experimentado cosas con la ouija se arrepienten de haberla usado porque experimentaron situaciones que realmente los asustaron, conozco gente con dones de videncia y afirman que en verdad este "juego" es un portal y no a espíritus o seres de luz sino a entidades obscuras, no evolucionadas de muy bajo astral y en algunos casos demonios o entidades malignas, un ángel o un ser de luz nunca se va a prestar a entrar a este portal de comunicación con los seres humanos para andarles respondiendo sus tonterías.
    Respecto a este espeluznante caso yo interpreto la foto quemandose de la chica como su alma atrapada en esa obscuridad a donde sin querer entró al abrir ese portal y las entidades malignas que habitan allí ya no la dejaron salir y por ello el alma de la pobre chica quedó penando sin poder regresar, me da mucha pena por ella y espero Dios le permita encontrar su luz.

    ResponderEliminar